Control de humedad en archivo: parámetros, medición y causas

Archivo documental con higrómetro situado entre las estanterías

Para conservar documentos en papel, la referencia más citada en España es mantener entre 15 y 18 °C y entre 45 % y 55 % de humedad relativa, con oscilaciones mínimas. Pero la cifra es solo la mitad del trabajo. Un archivo sano es el que mantiene ese valor estable durante todo el año, y eso depende de medir de forma continua y de corregir el origen de la humedad: condensación, capilaridad o filtraciones en muros enterrados. En esta guía lo explicamos paso a paso, incluido el caso de los locales sin ventanas.

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En resumen

  • Para papel, la directriz técnica de la Ciutat de Barcelona (2024) recomienda 15-18 °C y 45-55 % de humedad relativa, con variaciones de ±1 °C y ±5 %.
  • La estabilidad pesa tanto como el valor: las fluctuaciones bruscas son las más perjudiciales para el patrimonio documental.
  • Se controla con termohigrómetros o dataloggers que registren de forma continua y se calibren periódicamente.
  • Antes de instalar equipos, hay que corregir el origen de la humedad en el edificio. Un deshumidificador no es una solución definitiva para la humedad por condensación.
  • En locales sin ventanas la humedad se acumula por falta de renovación de aire y por paredes frías: se resuelve con ventilación planificada y diagnóstico de la causa.

Tabla de contenidos

Qué humedad y temperatura necesita un archivo

No existe un único valor válido para todos los fondos. El Ministerio de Cultura indica que los niveles óptimos de humedad relativa y temperatura no son universales ni deben extrapolarse a todos los materiales. Aun así, las guías oficiales españolas coinciden en una horquilla bastante estrecha para el papel:

FuenteTemperaturaHumedad relativa
Directriz técnica del Archivo Municipal de Barcelona, 202415-18 °C (±1 °C)45-55 % (±5 %)
Junta de Andalucía, 201118-20 °C50-55 %

La diferencia entre ambas es pequeña y refleja que cada institución ajusta según su fondo y su clima. Lo que importa es elegir una consigna dentro de esa horquilla y sostenerla.

Los soportes que no son papel tienen parámetros propios. Según una guía oficial de registros públicos de Misuri (2023), las fotografías en color para almacenamiento permanente piden 35 °F o menos y entre 20 % y 40 % de humedad relativa, y los soportes magnéticos entre 45 y 65 °F y entre 20 % y 50 %. Si tu archivo mezcla papel, fotografía y soportes digitales, conviene separarlos por zonas.

El National Archives del Reino Unido recoge, según la norma BS 4971:2017, que los archivos tradicionales se almacenen entre 13 y 23 °C como máximo, con una temperatura media inferior a 18 °C, y aconseja vigilar temperatura y humedad con regularidad.

Por qué importa más la estabilidad que la cifra

Las guías actuales han cambiado el foco. El Ministerio de Cultura señala que hoy se tiende a considerar óptimo lograr valores estables, evitando las fluctuaciones acusadas, que son las más perniciosas para los materiales documentales.

La razón es física. Según un resumen académico sobre agentes de deterioro, una temperatura y humedad inadecuadas pueden causar daños químicos o físicos acumulativos e irreversibles y favorecer hongos y plagas. Además, las fluctuaciones frecuentes y rápidas provocan expansiones y contracciones que generan estrés interno en los materiales.

Para el ciclo diario y el anual, el IPCE (Instituto del Patrimonio Cultural de España) propone que el sistema mantenga la humedad relativa con una oscilación máxima de ±5-10 % en el ciclo diario y que no supere el 20 % de oscilación dentro del rango 30-70 % a lo largo del año. En la práctica, un archivo en un sótano que pasa de 45 % en invierno a 75 % en verano incumple el criterio aunque un día concreto marque una cifra correcta.

Límites de oscilación de humedad relativa

Cómo se mide la humedad en un archivo

Sin datos no hay control. La norma mexicana NMX-R-100-SCFI-2018 describe los instrumentos habituales: termohigrómetros, psicrómetros y dataloggers electrónicos. Recomienda un monitoreo continuo, las 24 horas, y, si hay varios puntos de medición, que los equipos sean iguales y se calibren periódicamente.

Un plan de medición sensato incluye:

  1. Varios puntos. Un equipo en cada sala y otro cerca de las paredes exteriores y del suelo, que es donde suele aparecer el problema primero.
  2. Registro continuo. El datalogger permite ver las subidas nocturnas o de fin de semana que una lectura puntual no detecta.
  3. Revisión mensual. Comparar el mínimo y el máximo de cada mes con la consigna elegida.
  4. Calibración. Un sensor desviado da una falsa seguridad.

La Junta de Andalucía menciona también los termohigrógrafos como herramienta de control, con corrección posterior mediante ventilación, climatización o deshumidificadores. Medir la humedad ambiente, sin embargo, no dice de dónde viene. Para eso hay que medir también las paredes, y es donde entra el diagnóstico técnico del edificio.

De dónde viene la humedad: tres causas distintas

Cuando un archivo no logra estabilizar su humedad pese a tener equipos, casi siempre hay una causa constructiva detrás. Hay tres frecuentes y cada una exige una solución distinta.

Condensación

La Fundación MUSAAT explica que la condensación superficial aparece cuando el vapor de agua del aire toca una superficie cuya temperatura está por debajo de la temperatura de rocío. Entre las causas principales cita el uso inadecuado de calefacción y ventilación, y las soluciones constructivas incorrectas en cerramientos o puentes térmicos.

En un archivo se nota como moho en esquinas, detrás de estanterías pegadas al muro exterior y en techos fríos. Si quieres entender mejor el fenómeno, tenemos una guía sobre cómo combatir la humedad por condensación y otra sobre condensación en trasteros, un espacio muy parecido a un archivo pequeño.

Capilaridad

El agua del terreno asciende por el muro y deja una franja húmeda en la parte baja, con sales blancas y pintura desconchada. En una sala de archivo es especialmente peligrosa porque las cajas del nivel inferior están justo a esa altura. Es un problema del edificio, no del ambiente, y no se resuelve pintando ni con equipos. Puedes ver cómo lo tratamos en nuestra página de humedad por capilaridad.

Filtraciones en muros enterrados y sótanos

Muchos archivos están en sótanos o semisótanos, y allí el terreno empuja agua contra el muro. Ese agua entra por fisuras o juntas y mantiene la humedad alta de forma permanente. Hemos recogido ejemplos de filtraciones en muros enterrados y su resolución, y el caso concreto de la filtración lateral en sótanos enterrados.

Las terrazas y cubiertas son otro capítulo y no entran en lo que tratamos nosotros. Si tu humedad llega desde ahí, conviene que te oriente un técnico de cubiertas.

Humedad en locales sin ventanas: causas y ventilación

Un local sin ventanas, como un archivo interior o un almacén, concentra los factores que más favorecen la humedad. No hay aireación natural, las personas y los materiales aportan vapor y el aire apenas se renueva. Si además algún muro es exterior o enterrado, se suma una superficie fría donde el vapor condensa.

Las causas más habituales son:

  • Falta de renovación de aire. El vapor de agua se acumula y la humedad relativa sube sin que nada la saque.
  • Muros fríos o enterrados. Se dan las condiciones descritas por MUSAAT: aire húmedo que toca una superficie bajo su temperatura de rocío.
  • Entrada de agua desde el terreno. Por capilaridad o filtración lateral, a menudo invisible hasta que aparecen manchas.
  • Instalaciones que pasan por la sala. La Junta de Andalucía recomienda evitar las conducciones a través del depósito, porque una fuga cerca de los documentos es un riesgo directo.

Cómo ventilar un local sin ventanas

Sin ventana, la ventilación tiene que ser mecánica y planificada. Hay dos ideas que conviene tener claras.

La primera: el Ministerio de Cultura recomienda en archivos una ventilación constante para reducir las fluctuaciones de humedad y temperatura, y señala que su eficacia depende de la limpieza de la instalación y de las renovaciones de aire por hora. La segunda: una ventilación mal dimensionada que introduce aire exterior húmedo puede empeorar la situación en verano, así que debe diseñarse con los datos de medición delante.

Nosotros trabajamos con ventilación mecánica controlada en este tipo de espacios; si quieres entender el principio, está explicado en nuestra guía de ventilación mecánica controlada. Y si la humedad ya está instalada en las paredes, la guía para reparar humedad interior te ayuda a ordenar los pasos.

Medidas para estabilizar la humedad del archivo

El orden importa. El IPCE advierte de que no siempre hace falta un sistema de control activo y de que lo primero es mejorar la estanqueidad y el aislamiento de los cerramientos antes de instalar climatización. Esa secuencia evita gastar en equipos que luchan contra una pared que sigue mojada.

  1. Diagnosticar el origen. Medir paredes, suelo y ambiente para saber si es condensación, capilaridad o filtración.
  2. Corregir el edificio. Tratar el muro, mejorar el aislamiento y resolver el aporte de agua.
  3. Ventilar de forma controlada. Renovar el aire con un caudal calculado.
  4. Climatizar si hace falta. Cuando la sala exige valores muy ajustados, el IPCE indica que los sistemas aire-aire son los más adecuados para el control preciso de la humedad relativa, y desaconseja los de agua-aire con fan-coils. Para planificar espacios de trabajo y climatización en edificios comerciales existen servicios de diseño de oficinas y aire acondicionado.
  5. Monitorizar. Mantener los dataloggers y revisar las tendencias.

Qué papel tienen los deshumidificadores

Las guías de conservación los citan como apoyo: la Junta de Andalucía los incluye entre los medios de corrección, y la guía del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana (2024) los emplea, junto con el aire acondicionado, para el salvamento de documentos tras una inundación. En esa situación de emergencia se busca bajar de 18 °C y por debajo de 40 % de humedad relativa, sin calefacción y con el espacio ventilado.

Para el día a día, conviene recordar que un deshumidificador no es una solución definitiva para la humedad por condensación: reduce el vapor del aire, pero no cambia la pared fría ni el aislamiento que originan el problema. Funciona como complemento, nunca como sustituto de corregir la causa.

Una referencia real en España

El Getty Conservation Institute documentó un sistema instalado en el Archivo Histórico de las Islas Canarias, en La Laguna, en mayo de 2000. Usó ventiladores de suministro y extracción con 6-8 renovaciones de aire por hora y un calentador de 1,5 kW con control higrostático. Según el estudio del Getty, mantuvo la humedad relativa por debajo del 75 % y la estabilizó tras casi un año de operación. Su autor propone en climas subtropicales subir la temperatura en las zonas más frías en lugar de enfriar el aire por debajo del punto de rocío, porque eso baja la humedad relativa y la actividad microbiana.

Una referencia real en España

En Cataluña, un caso de climatización todo aire en un archivo histórico logró mantener los valores mensuales dentro del rango recomendado de 45-55 %. Son ejemplos de patrimonio crítico; un archivo de empresa o de comunidad puede conseguir buenos resultados con soluciones más sencillas si el edificio está sano.

Nuestra perspectiva

En Todo Humedad vemos a menudo el mismo patrón: un archivo con deshumidificador funcionando todo el día y una pared que sigue mojada detrás de las estanterías. El equipo baja el número del higrómetro, pero el origen sigue ahí.

Por eso empezamos siempre por el diagnóstico. Medimos con instrumentos paredes, suelo y ambiente, identificamos si la causa es condensación, capilaridad o filtración en muro enterrado, y entregamos un informe con el origen y los plazos. Después aplicamos el tratamiento que corresponde, ya sea ventilación mecánica controlada, mejora del aislamiento, inyección anti-capilaridad o impermeabilización, y hacemos seguimiento.

Nuestro compromiso es una garantía por escrito de hasta 30 años y un equipo técnico con más de 25 años de experiencia. Cuando un técnico acude a tu archivo, lo hace con el uniforme de la empresa, en verde Todo Humedad y con el logotipo, para que sepas quién entra en tu local.

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Si tu archivo ya tiene humedad

Si las paredes de tu archivo, sótano o local sin ventanas muestran manchas, sales, moho o un olor persistente, el primer paso es saber de dónde viene el agua. Ofrecemos un diagnóstico gratuito y personalizado en 24/48 horas, con presupuesto cerrado y garantía por escrito. Atendemos a particulares, comunidades, administradores de fincas, empresas y constructores en Málaga, Marbella, Granada, Córdoba y la Costa del Sol.

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Puedes solicitar un diagnóstico profesional de humedades o ver cómo solicitar el diagnóstico antes de llamarnos. Si prefieres conocer el procedimiento, lo explicamos en el proceso de diagnóstico de humedades. Y si administras un edificio, nuestra guía para administrar tratamientos antihumedad te será útil.

Preguntas frecuentes

¿Qué humedad relativa es adecuada para un archivo de papel?

La directriz técnica del Archivo Municipal de Barcelona recomienda entre 45 % y 55 %, con una oscilación máxima de ±5 %, y entre 15 y 18 °C. La Junta de Andalucía sitúa el rango en 50-55 % y 18-20 °C. Elige un valor dentro de esa horquilla y procura que no cambie.

¿Basta con un deshumidificador para controlar la humedad?

No siempre. Sirve de apoyo para bajar el vapor del aire, pero no es una solución definitiva para la humedad por condensación, porque no corrige el muro frío ni el origen. El IPCE recomienda mejorar primero la estanqueidad y el aislamiento de los cerramientos, y después valorar equipos.

¿Por qué hay tanta humedad en un local sin ventanas?

Porque el aire apenas se renueva y el vapor se acumula. Si además hay muros fríos, enterrados o con entrada de agua desde el terreno, la humedad relativa sube de forma sostenida. Se resuelve con ventilación mecánica calculada y tratando el origen constructivo.

¿Cómo sé si mi humedad es de condensación, capilaridad o filtración?

La condensación se concentra en superficies frías y esquinas; la capilaridad deja una franja en la parte baja del muro con sales; la filtración aparece en muros enterrados y sótanos, a menudo tras lluvias. La forma fiable de distinguirlas es un diagnóstico con instrumentos, que en nuestro caso es gratuito.

Fuentes

Recomendaciones