Una junta de dilatación mal ejecutada o mal sellada es uno de los puntos por donde más se cuela el agua en un edificio. Cuando el sellante se rompe, se despega o nunca tuvo el soporte correcto, la lluvia entra por una línea muy fina y reaparece como mancha, pintura levantada o goteo en el techo, la pared o el garaje. En este artículo explicamos por qué ocurre, cómo reconocerlo en cada zona del edificio y qué reparación funciona de verdad.
En resumen
- La junta de dilatación deja que el edificio se mueva con el calor y el frío. Si el sellado falla, ese movimiento abre una vía de entrada al agua.
- La causa más habitual es sellar sin fondo de junta compresible o con un material poco elástico: el sellante se rompe tras los primeros ciclos térmicos.
- Un parche de silicona o masilla sobre la fisura suele durar poco. La solución estable devuelve la continuidad a la impermeabilización con bandas de refuerzo y un sellado bien dimensionado.
- Un deshumidificador no repara una junta defectuosa: el problema es mecánico y constructivo, no ambiental.
- Antes de actuar hay que confirmar que el origen es la junta y no condensación, capilaridad u otra filtración. Un diagnóstico con instrumentos lo aclara.
Tabla de contenidos
- Qué es una junta de dilatación y por qué aparece humedad
- Dónde se ve el problema: cubierta, fachada, sótano y suelo
- Cómo saber si la humedad viene de la junta
- Por qué fallan los sellados de juntas
- La reparación que dura: pasos de una intervención correcta
- Deshumidificador y junta de dilatación: no se sustituyen
- Nuestra perspectiva: lo que vemos en obra
- Cuándo llamar a un profesional
- Solicitar un diagnóstico de la humedad
- Preguntas frecuentes
- Fuentes
Qué es una junta de dilatación y por qué aparece humedad
Los materiales de construcción se dilatan con el calor y se contraen con el frío. Hormigón, cerámica, ladrillo, metal y pavimentos no lo hacen igual ni a la misma velocidad. La junta de dilatación es el espacio deliberado que absorbe ese movimiento para que el edificio no se fisure ni se levante el suelo.
Ese espacio, sin embargo, es también una discontinuidad en la envolvente del edificio. Por eso el Documento Básico HS del CTE la trata como un punto singular: un lugar que exige un detalle constructivo específico para limitar el riesgo de presencia inadecuada de agua en interiores y cerramientos.
La humedad aparece por tres vías habituales:
- Sellante agotado. Pierde elasticidad con los años, el sol y los ciclos térmicos, y se agrieta o se despega de los bordes.
- Sellado mal ejecutado. Sin fondo de junta, con poca profundidad o con un producto que no admite el movimiento previsto.
- Junta ignorada en una reforma. Se tapa con mortero, pavimento o impermeabilizante continuo sin respetarla, y el movimiento acaba rompiendo el revestimiento justo encima.
Dónde se ve el problema: cubierta, fachada, sótano y suelo
Cubiertas y terrazas
Es la ubicación más delicada porque la junta soporta lluvia directa y sol. Según el CTE DB-HS, las juntas de cubierta deben separarse como máximo 15 metros. En solados fijos se organizan en cuadrícula, con un máximo de 5 metros en cubiertas no ventiladas y 7,5 metros en ventiladas.

Si una terraza antigua no tiene juntas o están cegadas, el pavimento se agrieta y el agua llega a la lámina impermeabilizante. Los síntomas dentro de la vivienda son manchas en el techo bajo la terraza, a menudo cerca de una línea recta que coincide con la junta.
El detalle correcto, según el CTE, incluye bordes romos con un bisel de unos 45º y un fuelle de lámina impermeabilizante sobre la junta, de modo que el sellante no reciba directamente las tensiones del movimiento.
Fachadas
Las juntas estructurales deben coincidir con las de la hoja principal de fachada y con las de la cubierta. Confundirlas con juntas de solado o de revestimiento es un error frecuente. Cuando el sellado de fachada se agrieta, el agua entra en la cámara o en el muro y se manifiesta como manchas de humedad con forma lineal, eflorescencias o pintura que ampolla en el interior, sobre todo tras temporales.
Sótanos, garajes y muros enterrados
En una estructura enterrada, una junta de dilatación o de construcción que no está bien tratada deja pasar agua a presión desde el terreno. Se nota como una raya húmeda vertical o a lo largo de la losa, con goteo después de lluvias intensas. Aquí el sellado superficial casi nunca basta, porque el agua empuja desde el exterior. Si es tu caso, te ayudará leer nuestra explicación sobre la humedad por filtración lateral en sótanos enterrados y los errores comunes al impermeabilizar sótanos.
Suelos interiores
En un pavimento, la junta no suele dejar entrar agua de lluvia, pero la falta de ella causa problemas que se confunden con humedad: suelo que se levanta, se abomba o se fisura. En suelos vinílicos, el protocolo de Acipcat indica un margen perimetral de al menos 10 mm frente a paredes y elementos verticales, y juntas de transición en superficies superiores a 210 m² o tramos de más de 15 metros lineales, además de en cada cambio de estancia. Los objetos pesados, como islas de cocina o armarios, actúan como puntos fijos y conviene rodearlos con junta.
Si el suelo no tiene espacio para moverse, se levantará con independencia de la humedad ambiental. Y si además hay humedad real por debajo, por ejemplo por capilaridad, conviene separar ambos problemas antes de reparar nada.
Cómo saber si la humedad viene de la junta
No toda mancha cercana a una junta nace en ella. Estas pistas ayudan a orientarte:
| Señal | Apunta a la junta | Apunta a otra causa |
|---|---|---|
| Forma de la mancha | Lineal, siguiendo la junta | Extensa, difusa o con moho en esquinas |
| Cuándo aparece | Tras lluvia o temporal | Todo el invierno, sin relación con la lluvia |
| Zona | Techo bajo terraza, fachada, línea en muro de sótano | Base de la pared, rincones fríos, tras muebles |
| Aspecto del sellante | Agrietado, despegado, duro o ausente | Sellante intacto |
Una mancha en el rincón de un dormitorio que crece en invierno suele ser condensación. Una franja húmeda con sales en la base de un muro suele ser capilaridad. Si lo que ves sigue una línea recta que coincide con una junta y empeora con la lluvia, la sospecha es la filtración por esa junta.
La confirmación exige medir. Con higrómetros de superficie y de profundidad, cámara termográfica y, si hace falta, una prueba de estanqueidad localizada, se determina si el agua entra por la junta, por la fisura de al lado o por otro punto. Te explicamos cómo trabajamos en en qué consiste un diagnóstico de humedades y en nuestra guía sobre el papel de la tecnología en el diagnóstico.
Por qué fallan los sellados de juntas
Según el CTE, el sellado de juntas debe hacerse con materiales elastoméricos de alta adherencia e impermeables. La profundidad del sellante debe ser de 1 cm como mínimo y la relación entre espesor y anchura debe estar entre 0,5 y 2. Se necesita además un fondo de junta compresible, como un cordón de polietileno, para que el sellante no se pegue al fondo y trabaje en tracción y compresión.
Los fallos más repetidos son estos:
- Sin fondo de junta. El sellante se adhiere a tres caras en lugar de dos, no puede estirarse y se rompe con el primer ciclo de dilatación.
- Sellante inadecuado. Productos rígidos o no pensados para exterior que se agrietan en pocos meses.
- Fondo de junta que absorbe agua. Sika advierte de que este tipo de material puede conducir al fallo prematuro del sellador y recomienda ese respaldo solo para interiores.
- Soporte sucio o húmedo. El sellante no agarra a bordes con polvo, restos de producto anterior o humedad.
- Juntas rellenas de mortero. Se anula su función y la grieta reaparece en otro sitio.
Por eso un tubo de silicona aplicado encima de la grieta suele ser un arreglo de meses. El agua vuelve a entrar y, mientras tanto, humedece el soporte, oxida armaduras y favorece el moho.
La reparación que dura: pasos de una intervención correcta
El procedimiento depende de dónde esté la junta, pero en esencia sigue esta secuencia:
- Diagnóstico del origen. Se confirma con medición que el agua entra por la junta y se descartan otras causas concurrentes.
- Retirada del material degradado. Se elimina el sellante viejo, los rellenos de mortero y las partes sueltas hasta llegar a un soporte sano.
- Preparación de los bordes. Se limpian y se secan, y en cubiertas se redondean o achaflanan los cantos a unos 45º.
- Fondo de junta y dimensionado. Se coloca el cordón compresible a la profundidad correcta para respetar la relación espesor/anchura.
- Sellado elastomérico. Se aplica el sellante adecuado al movimiento previsto y a la exposición, sin que toque el fondo.
- Refuerzo de la impermeabilización. En cubiertas y terrazas se forma un fuelle con lámina o banda de refuerzo sobre la junta. En estructuras enterradas se actúa según la presión de agua, con sistemas de impermeabilización de filtraciones adecuados al caso.
- Comprobación y seguimiento. Se verifica tras las primeras lluvias que la zona queda seca.
En reformas hay una regla básica: la junta estructural es el punto de referencia inamovible. Pavimentos, revestimientos e impermeabilizaciones deben respetar su ubicación y no taparla. Si el edificio ya tiene las juntas cegadas, repararlas a su sección completa evita que las fisuras vuelvan a aparecer a su lado.
Si el problema se concentra en el garaje o el sótano, puedes ver cómo lo abordamos en filtraciones en el garaje en Mijas y en el procedimiento para eliminar filtraciones.
Deshumidificador y junta de dilatación: no se sustituyen
Es una confusión habitual. Un deshumidificador baja la humedad del aire de una estancia, pero no sella una junta por la que entra agua. Si el suelo se levanta por falta de espacio perimetral, tampoco lo arregla: el problema es mecánico, no higrométrico.
Y en los casos en que haya condensación en la vivienda, conviene tenerlo claro: el deshumidificador no es una solución definitiva para la humedad por condensación. Alivia temporalmente, pero la causa, que suele estar en la ventilación y el aislamiento, sigue ahí. Si la mancha de tu pared es condensación y no filtración, lo que corrige el origen es un tratamiento de humedad por condensación con ventilación y aislamiento adecuados.
Nuestra perspectiva: lo que vemos en obra
En Todo Humedad llevamos más de 25 años tratando humedades en viviendas, locales, garajes y comunidades. Con las juntas de dilatación vemos siempre el mismo patrón: el propietario ha sellado ya una o dos veces por su cuenta, el arreglo ha durado una temporada y el agua ha seguido humedeciendo el soporte mientras tanto.

Nuestro criterio es no tratar nunca el síntoma antes de conocer el origen. Medimos, localizamos por dónde entra el agua y solo entonces proponemos la intervención. A veces la junta es la causa. Otras veces la mancha que parecía de la junta es condensación o una filtración de un muro enterrado, y sellar la junta no habría servido de nada.
Cuando la causa es la junta, la reparación tiene que devolver la continuidad a la impermeabilización, no cubrirla con una capa más. Por eso entregamos presupuesto cerrado y garantía por escrito, de hasta 30 años, y hacemos seguimiento tras el tratamiento. Nuestros técnicos acuden a cada visita con el uniforme corporativo en verde Todo Humedad y con el logotipo de la empresa, para que sepas siempre quién entra en tu casa o tu comunidad.
— Todo Humedad
Cuándo llamar a un profesional
Puedes revisar tú mismo el estado visible del sellante, pero conviene pedir una valoración técnica en estos casos:
- Hay manchas en techos o paredes que reaparecen tras pintar.
- La filtración se produce en sótanos, garajes o muros enterrados, donde el agua llega a presión.
- La junta afectada es estructural o recorre varias plantas, la fachada o toda la cubierta de una comunidad.
- Hay indicios de oxidación de armaduras, desprendimientos de revestimiento o moho persistente.
- Vas a reformar una terraza o un pavimento y quieres respetar bien las juntas existentes.
En comunidades de vecinos, administradores de fincas y arquitectos técnicos, un informe de origen con plazos y un presupuesto cerrado facilitan la decisión en junta. Los trabajos en cubierta, además, implican riesgo de caída, así que deben ejecutarse con protecciones colectivas e individuales y por personal formado, como recuerdan las orientaciones de la Fundación Musaat para obras sobre cubiertas.
Solicitar un diagnóstico de la humedad
Si sospechas que el agua entra por una junta de dilatación, te ofrecemos un diagnóstico gratuito y personalizado en 24 o 48 horas, con instrumentos de medición, en Málaga y su provincia, Granada, Córdoba y otras zonas de Andalucía donde trabajamos. Recibirás un informe del origen y un presupuesto cerrado con garantía por escrito.
Solicitar un diagnóstico profesional de humedades
Si ya sabes que se trata de filtraciones, puedes ver nuestro servicio de impermeabilización de humedades por filtraciones o leer antes qué causa las humedades en la pared.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la junta de dilatación de un edificio?
Es un corte o espacio previsto en la estructura, la fachada, la cubierta o el pavimento que permite a cada parte moverse con los cambios de temperatura sin romperse. Se rellena con un sellante elástico y un fondo de junta compresible. Las juntas estructurales deben coincidir en fachada y cubierta.
¿Cuáles son las medidas de las juntas de dilatación?
Depende del elemento. En cubiertas, el CTE limita la separación entre juntas a 15 metros como máximo, y en solados fijos a 5 o 7,5 metros según la cubierta sea no ventilada o ventilada. El sellante debe tener al menos 1 cm de profundidad y una relación espesor/anchura entre 0,5 y 2. En suelos vinílicos se deja un margen perimetral de al menos 10 mm.
¿Cómo sellar una junta de dilatación que deja pasar agua?
Se retira el sellante degradado, se limpia y seca el soporte, se coloca un fondo de junta compresible y se aplica un sellante elastomérico que no se adhiera al fondo. En cubiertas y sótanos conviene reforzar la impermeabilización con bandas o fuelle, y antes confirmar con medición que el agua entra realmente por ahí.
¿Un deshumidificador arregla la humedad de una junta?
No. Un deshumidificador reduce la humedad del aire, pero no cierra la vía por la que entra el agua ni da espacio a un suelo que no puede dilatarse. Y en la condensación tampoco es una solución definitiva: hay que actuar sobre la causa, con ventilación y aislamiento.
Fuentes
- Documento Básico HS, Código Técnico de la Edificación (versión vigente)
- Documento Básico HS del CTE, versión anterior de diciembre de 2019
- Protocolo para la instalación de suelos vinílicos rígidos, Acipcat
- Tecnología y conceptos para el sellado de juntas, Sika
- Obras de construcción sobre cubiertas: orientaciones, Fundación Musaat



