La higrometría es una herramienta esencial para diagnosticar y hacer seguimiento de la humedad en una vivienda, pero solo cuando se aplica con un protocolo claro y, si hace falta, con pruebas complementarias. Una lectura puntual con un termohigrómetro no basta para tomar decisiones. Un informe técnico fiable combina datos registrados durante varios días con inspección visual directa del inmueble.
En resumen:
- La medición de humedad requiere registrar datos durante al menos 7 a 14 días para distinguir patrones reales de variaciones diarias.
- La humedad relativa óptima en interiores oscila entre el 40 % y el 60 %, mientras que valores por encima del 60 % aumentan el riesgo de moho.
- Los medidores por inducción detectan humedad bajo revestimientos sin dañarlos, con alcance de hasta 40 milímetros, ideales para exploraciones rápidas.
- La interpretación correcta de las lecturas requiere considerar la temperatura ambiente, ya que la humedad relativa varía con el clima interior.
- Un diagnóstico profesional combina diferentes instrumentos y una inspección visual detallada para ofrecer un informe fiable y una garantía escrita.
Tabla de contenidos
- Qué es un higrómetro y qué tipos se usan en edificación
- Protocolo práctico: cómo medir, dónde colocar las sondas y durante cuánto tiempo
- Cómo interpretar las lecturas: umbrales que marcan la diferencia
- Límites de la higrometría y pruebas que la complementan
- Inspección higrotérmica: qué aporta un diagnóstico profesional con informe
- Por qué la medición rigurosa evita soluciones temporales
- Solicitar un diagnóstico profesional con garantía escrita
- Preguntas frecuentes
- Fuentes
Qué es un higrómetro y qué tipos se usan en edificación
Un termohigrómetro mide la humedad relativa del aire y la temperatura al mismo tiempo, lo que permite detectar las condiciones que favorecen la condensación en paredes y techos. Es el instrumento de partida en cualquier diagnóstico, porque sitúa el problema en su contexto ambiental antes de tocar un muro.
Para saber cuánta agua contiene realmente un material, usamos otros dos tipos de medidores. Los equipos por inducción, también llamados capacitivos o de radiofrecuencia, no son destructivos y detectan humedad bajo el revestimiento hasta una profundidad orientativa de entre 19 y 40 milímetros, según el modelo del medidor de humedad en paredes. Son los más usados para localizar manchas sin agujerear el acabado. Los medidores resistivos, o de puntas, clavan dos electrodos en el material y ofrecen lecturas más exactas en profundidad, aunque dejan una marca mínima.
- El termohigrómetro mide humedad relativa y temperatura ambiente, útil para detectar riesgo de condensación.
- Los medidores por inducción localizan humedad bajo revestimientos sin dañarlos, con alcance de hasta unos 40 milímetros.
- Los medidores de puntas ofrecen lecturas precisas en profundidad o en madera, a costa de una pequeña perforación.
Cada familia tiene su función: la inducción sirve para explorar grandes superficies con rapidez, y las puntas confirman el dato exacto en el punto que más preocupa.
Protocolo práctico: cómo medir, dónde colocar las sondas y durante cuánto tiempo
Antes de medir nada, conviene preparar el espacio: cerrar ventanas, apagar calefactores o aires acondicionados cercanos y dejar que la estancia alcance una condición estable, sin corrientes de aire que falseen la lectura.
- Elegir puntos de medida representativos: esquinas frías, zonas con manchas visibles, encuentros entre muro y suelo y, si hay sospecha de capilaridad, la base del paramento.
- Colocar las sondas a diferentes alturas en el mismo punto cuando se investiga capilaridad, para comparar cómo decrece la humedad conforme se sube.
- Mantener el registro continuo entre 7 y 14 días, anotando también la temperatura y el uso habitual de la estancia, tal como recomienda la metodología de inspección higrotérmica aplicada en diagnósticos de edificación.
- Revisar la calibración del equipo antes de empezar y limpiar las puntas entre mediciones para evitar lecturas contaminadas por residuos anteriores.
Consejo profesional: anote la hora de cada lectura junto con si la ventana estaba abierta o cerrada; ese dato explica muchas variaciones que, de otro modo, parecen incoherentes.
Un registro de una sola tarde puede parecer concluyente, pero rara vez lo es: la humedad relativa cambia con el uso de la cocina, la ducha o la calefacción, y solo un periodo prolongado separa el ruido diario del patrón real.
Cómo interpretar las lecturas: umbrales que marcan la diferencia

La humedad relativa interior óptima se sitúa entre el 40 % y el 60 %; por encima de ese límite aumenta el riesgo de condensación, moho y ácaros, según recoge esta guía sobre niveles de humedad ideales.
En los cerramientos, el factor que de verdad importa es la humedad relativa superficial, conocida como φsi. Los protocolos técnicos establecen un umbral crítico para controlar el riesgo de moho superficial, como detalla el documento sobre diagnóstico de patologías por condensación de Fundación MUSAAT.
- HR ambiente entre 40 % y 60 %: condición de confort, sin riesgo relevante.
- HR ambiente por encima del 60 %: riesgo de condensación y proliferación de moho.
- φsi por debajo del 80 %: cerramiento sin riesgo significativo de moho superficial.
- φsi por encima del 80 %: punto que requiere revisar aislamiento o ventilación.
En madera y en lecturas de puntas, los equipos suelen clasificar el resultado en tres franjas: seco, en riesgo y húmedo. Un patrón de humedad que decrece con la altura del muro apunta a capilaridad; una mancha que aparece siempre en la misma zona fría y coincide con HR ambiente alta señala condensación; una humedad que no sigue ningún patrón de altura ni de temperatura suele indicar una filtración puntual.
Límites de la higrometría y pruebas que la complementan
La humedad relativa depende directamente de la temperatura del aire, así que una lectura aislada, sin su temperatura asociada, dice poco por sí sola. Dos mediciones iguales en porcentaje pueden significar cosas muy distintas si se tomaron a temperaturas diferentes.
Cuando la higrometría no resuelve el origen del problema, conviene recurrir a pruebas complementarias:
- La termografía localiza puentes térmicos y zonas frías donde es más probable la condensación superficial.
- Las sondas de pared profunda confirman si la humedad llega hasta el núcleo del muro o se queda en el acabado.
- La prueba de bomba de carburo, donde procede, cuantifica el contenido de humedad en soleras y morteros.
- Un estudio higrotérmico completo calcula φsi y fRsi, los parámetros que fija el Código Técnico de la Edificación para evaluar el riesgo real de condensación.
Vale la pena recordar que un deshumidificador reduce la humedad ambiente de forma puntual, pero no es una solución definitiva para la humedad por condensación: no actúa sobre el origen del problema, que suele estar en la ventilación o el aislamiento del cerramiento.
Inspección higrotérmica: qué aporta un diagnóstico profesional con informe

Una inspección higrotérmica rigurosa combina registradores automáticos que toman muestras cada 20 minutos durante un periodo de entre 7 y 14 días con el cálculo psicrométrico de los datos obtenidos. Ese nivel de detalle permite distinguir condensación superficial de intersticial y detectar patrones que una visita puntual nunca revelaría.
Un informe técnico bien hecho reúne los datos registrados, su análisis conforme a los criterios del CTE sobre humedades por condensación, capilaridad y filtraciones, las conclusiones sobre el origen del problema y las recomendaciones de tratamiento y seguimiento posterior. En nuestro diagnóstico profesional de humedad integramos termohigrómetros, medidores por inducción y por puntas según el caso, porque la combinación de equipos reduce el margen de error frente a usar uno solo.
La fiabilidad de un diagnóstico de humedad depende de cruzar varios métodos de medición con la observación directa del inmueble, nunca de un único dato aislado.
Cuando salimos a una vivienda, nuestros técnicos llevan un uniforme corporativo con el logotipo visible, lo que permite identificar de inmediato que se trata de personal de la empresa.
Por qué la medición rigurosa evita soluciones temporales
Medir sin protocolo lleva a diagnósticos equivocados y, con ellos, a tratamientos que no resuelven nada. Un deshumidificador alivia síntomas, pero no sustituye una intervención sobre la causa, ya sea ventilación, aislamiento o entrada de agua por capilaridad.
Nuestra postura es clara: sin registro de varios días, sin ubicación razonada de sondas y sin cruce con inspección visual, cualquier informe es solo una fotografía parcial. La trazabilidad de los datos es lo que permite ofrecer después una garantía escrita sobre el resultado del tratamiento.
— Todo Humedad
Solicitar un diagnóstico profesional con garantía escrita
Si las lecturas en casa no aclaran el origen de la humedad, o simplemente prefiere un dato fiable desde el primer momento, contamos con un servicio de diagnóstico profesional que reúne equipos de medición, análisis técnico y presupuesto con garantía escrita.
- Visita técnica con termohigrómetro, medidor por inducción y, si procede, sonda de puntas para confirmar profundidad.
- Informe con los datos registrados, el origen del problema y las recomendaciones de tratamiento.
- Presupuesto cerrado con garantía escrita sobre el resultado, sin compromiso previo.
Puede consultar cómo funciona todo el proceso y solicitar diagnóstico profesional de humedad para programar la visita cuanto antes.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se mide la humedad con el higrómetro?
El higrómetro registra la humedad relativa del aire comparando la cantidad de vapor de agua presente con la que el aire podría contener a esa temperatura. Para un diagnóstico fiable conviene dejarlo tomando lecturas durante varios días en el mismo punto, junto con la temperatura ambiente.
¿El higrómetro mide la humedad?
Sí, pero mide la humedad del aire, no directamente la del material. Para saber cuánta agua contiene un muro o una pieza de madera hace falta un medidor por inducción o de puntas, que son instrumentos distintos aunque se usen juntos en el mismo diagnóstico.
¿Cuál es el nivel de humedad ideal en casa?
La humedad relativa interior recomendada se sitúa entre el 40 % y el 60 %, un rango que ofrece confort y evita condensación. Por encima del 60 % aumenta el riesgo de moho y ácaros, y conviene revisar la ventilación de la vivienda.
¿Qué aparato puedo usar para medir la humedad en mi casa?
Un termohigrómetro doméstico es suficiente para vigilar la humedad relativa del aire día a día. Si sospecha de humedad en un muro concreto, necesitará además un medidor por inducción o de puntas, equipos que usamos en nuestro diagnóstico profesional de humedad para confirmar el origen exacto.
Fuentes
- Medidores de humedad en paredes | PCE Instruments
- Metodología de inspección higrotérmica para la determinación de un factor intensidad de evaporación en edificios históricos
- Diagnóstico de patologías por condensación: Identificación y elaboración del informe técnico | Fundación MUSAAT




